Sociedad

De Borges a Maradona: la historia de Ángel Sosa, el mozo que trabaja hace más de 41 años en el Café Tortoni

Es una institución dentro del emblemático bar porteño que cumple 160 años. "Los mejores momentos los viví en este lugar", dijo a Infobae


"Ángel se libera un poco después de las 17, vengan a esa hora", dice una mujer, con un tono amigable, del otro lado del teléfono. Es que es entonces cuando el hombre hace un parate en medio de tanto frenesí para apoyar la bandeja de metal sobre la barra y detenerse a charlar. Descansa sin realizar ni un suspiro, como si sus 66 años no acusaran ningún cansancio o dolor fruto de la jornada laboral. "Quizás en un año me tenga que ir", dice a Infobae. "Ojalá que no", agrega antes de que le pregunten por qué.

Ángel Sosa lleva 41 años trabajando en el mítico Café Tortoni, ubicado en Avenida de Mayo 825. "Toda una vida", expresa con una sonrisa en el rostro, como quien contempla el fondo de la casa y acaricia al perro al pasar. Su lugar de trabajo es ese patio en el fondo de su casa. El emblemático Tortoni cumple 160 años, y Ángel es el empleado que más tiempo lleva trabajando allí.

"Soy el más antiguo y la realidad es que hubo un día en el que trabajar se convirtió en un divertimento. Estar acá es agradable, me conocen todos, tengo demasiadas anécdotas atesoradas en mi corazón", revela el hombre que mantiene en su cabeza "las dos fechas que marcaron mi vida". El 12 de enero de 1977 y el 15 de enero del mismo año. "La magia de este café es superadora. Entré a trabajar y a los tres días me casé con Clara, la mujer que me dio cuatro hijos y a la cual nunca dejé de amar. También tengo dos nietos", cuenta.