Sociedad

Se descubrió que el hombre que disparó contra un boliche fue asesinado por uno de los dueños del local

Ocurrió en Mar del Plata. Las primeras versiones indicaban que había fallecido en un choque mientras huía, pero el hijo del dueño, instructor de tiro, lo baleó en la cabeza tras el altercado


En la madrugada de Navidad, un hombre de 46 años murió tras un tiroteo en la puerta de un boliche de Mar del Plata del que lo habían echado un rato antes.

Las primeras versiones fueron confusas. Mariano César Urtiaga había estado en los festejos de Navidad en la discoteca "Luna Disco", de la que luego fue expulsado por el personal de seguridad tras discutir con dos mujeres en la barra y "manosear" a una moza, según los testigos.

Uritaga se fue entonces ofuscado a su auto y a los pocos minutos volvió armado. Desde el vehículo disparó 6 ó 7 tiros que quedaron incrustados en la pared del frente del local. Luego aceleró y huyó pero chocó en el semáforo de la esquina de Juan B. Justo e Independencia, a 70 metros del boliche.

Cuando la policía y la ambulancia se hicieron presentes por el accidente de tránsito, Urtiaga, a bordo de su Peugeot 308, se encontraba en grave estado, por lo que fue rápidamente trasladado al hospital Interzonal de Mar del Plata y a los pocos minutos falleció. Los médicos informaron posteriormente que el cuerpo del hombre, que era afiliado al gremio de la construcción Uocra, tenía un orificio de bala.

En su vehículo, los peritos encontraron una pistola Bersa Thunder calibre 22 con sus vainas servidas y, tras el hallazgo, la policía supo que antes del choque se había producido un tiroteo en el boliche para mayores de 30 de la misma cuadra.

Si bien en principio trascendió que Urtiaga había muerto en el choque mientras huía, luego la autopsia confirmó que el tiro había sido mortal: la bala ingresó por el oído derecho y quedó incrustada en la base del cráneo.

Por la tarde, el hijo del dueño de la disco, un hombre de 38 años identificado como Sebastián Sosa Malde, se entregó en la comisaría acompañado por una abogada, confesó ser el autor del disparo y quedó detenido en la Unidad Penal N° 44 de Batán.

Allí, su padre entregó una pistola Glock 9 milímetros y las credenciales de legítimo usuario. El hombre, de nacionalidad uruguaya, dijo que disparó dos veces: uno impactó en el auto y el otro mató al conductor.

Sosa Malde se presenta en su perfil de la red social LinkedIn como "instructor de tiro (ITB), tiro dinámico y tiro táctico israelí" y señala haber sido "custodio de valores y escolta VIP" para una empresa de seguridad privada de Mar del Plata desde 2009.

"Cuando este hombre volvió, Sebastián le pidió al padre que le trajera el gas pimienta, pero cuando vio que estaba armado pidió su arma, que estaba guardada. No pudo cerrar la puerta, porque el atacante disparaba. Había mucha gente, hay unos veinte testigos dispuestos a declarar", dijo al diario Clarín una allegada a la familia del detenido, que indica que se trató de un caso de "legítima defensa".

La secuencia del tiroteo fue captada por tres cámaras de seguridad municipales, además de las que están en el frente del local nocturno y las imágenes están siendo analizadas por la fiscalía de turno, a cargo de Juan Pablo Lódola, en la causa que pasó de ser "homicidio culposo" a "homicidio". En las próximas horas, Sosa Malde sería llamado a declarar.