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Las vacaciones de invierno de 2026 dejaron un balance favorable para la actividad turística argentina, con un movimiento superior al registrado el año pasado y niveles elevados de ocupación en numerosos destinos. El relevamiento elaborado por el Observatorio Argentino de Turismo mostró una temporada marcada por la diversidad de propuestas, el crecimiento del turismo receptivo y una fuerte presencia de viajeros que organizaron sus escapadas a último momento.
La estadía promedio fue de 4,5 días y volvió a consolidarse una tendencia que ya se había observado en temporadas anteriores: numerosos visitantes combinaron más de un destino durante sus vacaciones. El informe también destacó una mayor circulación turística en comparación con el receso de invierno de 2025, aunque el comportamiento no fue uniforme y existieron diferencias importantes entre regiones y localidades.
Entre los lugares más buscados aparecieron San Carlos de Bariloche, la Ciudad de Buenos Aires, Puerto Iguazú, Mendoza y Salta. A ellos se sumaron destinos de montaña, nieve, termas, naturaleza y turismo urbano, que concentraron buena parte de la demanda durante julio.
La Ciudad de Buenos Aires recibió más de 594 mil turistas a lo largo de las cuatro semanas del receso y generó un impacto económico superior a los 275 mil millones de pesos. La ocupación hotelera alcanzó picos del 77 por ciento durante la tercera semana de julio y promedió un 70 por ciento en el conjunto de las categorías.
En la provincia de Buenos Aires, San Pedro encabezó los registros con un promedio del 90 por ciento, mientras que Tapalqué superó el 82 por ciento. Balcarce y Tigre se ubicaron alrededor del 60 por ciento, y Tandil y Lobos promediaron un 55 por ciento.
Los destinos de la costa atlántica mostraron desempeños más moderados. Pinamar alcanzó un promedio del 52 por ciento, con Cariló, Valeria del Mar, Ostende y la ciudad cabecera entre los puntos más elegidos. Villa Gesell llegó al 40 por ciento durante el fin de semana de la tercera semana de julio, mientras que Mar del Plata se mantuvo entre el 40 y el 45 por ciento, con mayor actividad durante los fines de semana.
Córdoba volvió a ubicarse entre las provincias más demandadas. En las dos primeras semanas del receso recibió más de 378 mil turistas, con un impacto económico superior a los 116 mil millones de pesos y una ocupación general cercana al 70 por ciento.
La Cumbrecita alcanzó niveles de entre el 85 y el 90 por ciento, Villa Carlos Paz llegó al 80 por ciento y Villa General Belgrano se ubicó entre el 75 y el 80 por ciento. Alta Gracia también registró picos del 80 por ciento durante el fin de semana del 9 de julio.
Mendoza tuvo uno de los balances más destacados de la temporada. La ocupación provincial promedió el 74 por ciento, nueve puntos por encima del 65 por ciento registrado el año anterior. La provincia recibió 400.725 turistas y calculó un impacto económico superior a los 194 mil millones de pesos.
Potrerillos alcanzó el 85 por ciento, Ruta 82 y Cacheuta llegaron al 83 por ciento y Malargüe promedió el 82 por ciento, con picos del 90 por ciento los fines de semana. El movimiento estuvo impulsado por los parques de nieve y los centros de esquí.
En el Norte, Jujuy se destacó con una ocupación promedio del 85 por ciento, por encima del 73 por ciento alcanzado durante las vacaciones de invierno de 2025. La Quebrada de Humahuaca lideró la demanda con un promedio del 90 por ciento, seguida por la región de los Valles, con el 80 por ciento.
Santiago del Estero también mostró niveles elevados. La capital provincial, La Banda y Termas de Río Hondo promediaron un 90 por ciento de ocupación durante julio y alcanzaron ocupación plena en las semanas del 13 y del 20.
Salta recibió a más de 267 mil turistas. La capital provincial promedió un 70 por ciento, con picos del 80 por ciento, mientras que La Caldera y Rosario de la Frontera se ubicaron en torno al 70 por ciento.
En el Litoral, Misiones promedió una ocupación del 70 por ciento. Puerto Iguazú superó el 80 por ciento y llegó a picos del 95 por ciento durante los fines de semana. Además, en la primera quincena de julio aumentaron un 4 por ciento los ingresos al Parque Nacional Iguazú respecto del mismo período del año anterior.
Corrientes alcanzó una ocupación promedio del 66 por ciento, con una importante presencia de visitantes del Mercosur y de las regiones del Noroeste y Nordeste argentino. Los Esteros del Iberá promediaron un 70 por ciento y registraron picos del 80 por ciento.
En la Patagonia, San Carlos de Bariloche volvió a posicionarse entre los destinos más elegidos del país, con una ocupación del 85 por ciento. Ushuaia promedió el 84 por ciento durante las dos primeras semanas del receso, mientras que Villa Pehuenia-Moquehue llegó al 80 por ciento y Caviahue se acercó al 75 por ciento.
San Martín de los Andes y Villa La Angostura alcanzaron el 70 por ciento, mientras que Puerto Madryn y Esquel registraron cifras más bajas, de entre el 40 y el 50 por ciento.
Otro dato relevante fue el crecimiento del turismo receptivo. Según el informe, durante la primera mitad del año ingresaron al país 3,1 millones de turistas extranjeros, el nivel más alto de los últimos años. De ese total, 1,43 millones llegaron desde países no limítrofes.
Brasil volvió a ocupar un lugar central dentro de ese movimiento. La llegada de turistas brasileños aumentó un 19,8 por ciento durante las primeras tres semanas de julio, reforzando la recuperación de un mercado clave para destinos como Buenos Aires, Bariloche, Mendoza, Iguazú y los centros de nieve.
La conectividad aérea también acompañó la temporada. Aerolíneas Argentinas incrementó un 7 por ciento la cantidad de asientos disponibles respecto de julio del año anterior. Bariloche contó con 92 vuelos semanales desde Buenos Aires y Ushuaia alcanzó las 46 frecuencias por semana.
El balance nacional mostró una temporada con resultados favorables, aunque con comportamientos diferentes según cada región. Los destinos de nieve, montaña, naturaleza, termas y grandes ciudades concentraron los mejores niveles de ocupación, mientras que otros puntos del país dependieron en mayor medida del movimiento de los fines de semana.
El informe fue elaborado con datos aportados por autoridades provinciales y municipales, entidades vinculadas con la Cámara Argentina de Turismo y relevamientos realizados por el equipo técnico del Observatorio Argentino de Turismo.
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