Este dato de diciembre representa el valor más bajo para un cierre de año en casi una década. No obstante, el informe llega en un momento de transición metodológica: a partir de los datos de enero de 2026, el INDEC implementará un nuevo IPC basado en la clasificación internacional COICOP 2018, que actualizará la canasta de bienes y servicios para reflejar los hábitos de consumo actuales.
Los indicadores clave al inicio de 2026:
Pobreza e Ingresos: Los últimos datos disponibles registran que la pobreza alcanzó al 31,6% de las personas en el primer semestre de 2025. En cuanto a los ingresos, el promedio per cápita de la población se situó en $634.451 al cierre del tercer trimestre de 2025.
Actividad Económica: El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró señales mixtas hacia el final del año. En octubre de 2025, la actividad registró un crecimiento interanual del 3,2%, aunque marcó una leve caída mensual desestacionalizada del 0,4%.
Mercado Laboral: La tasa de desocupación se ubicó en el 6,6% durante el tercer trimestre de 2025, manteniendo niveles de estabilidad en el empleo registrado.
Producción: Sectores como la minería mostraron resiliencia con un crecimiento interanual del 1,8% en noviembre, mientras que la industria manufacturera registró una contracción del 0,6% en el mismo periodo.
El mercado y el Gobierno mantienen la mirada puesta en febrero, cuando se den a conocer los primeros resultados bajo la nueva metodología de medición, los cuales serán determinantes para validar la trayectoria de desinflación proyectada para 2026, que consultoras privadas estiman podría perforar el 20% anual.